lunes, 15 de febrero de 2010

¿Deben las empresas, en estos tiempos de crisis, prescindir de sus directivos?

En uno de los grupos de LinkedIn que sigo, una persona realizó la siguiente pregunta:

Dada la dificil situacion economica actual por la que atraviesa España, creeis que las empresas deberian preocuparse por retener a sus mejores directivos ? ¿Que creeis que deberian hacer ?

Una pregunta muy interesante, a la que, a pesar de ser un problema experimentado, por mi mismo, mi respuesta es: No tiene porqué.

Es una pregunta muy simple, pero con una respuesta muy compleja, en mi opinión. Las preguntas deberían ser:
  • a.) ¿Qué hemos hecho mal? No me vale eso de "Me ha tocado un número malo” Eso si, vamos a buscar que condiciones ha tenido el mercado, como hemos tenido que luchar (en muchos casos contra los elementos, como diría Felipe II, aunque incluso detrás de esa lucha contra los elementos está la ineptitud del duque de Medina Sidonia .
  • b.) ¿Qué tenemos que hacer para volver a tener resultados positivos? O diciéndolo de otra forma: Vamos a reinventar la empresa. ¿Complicado? Grupo Siro ha vendido todas sus marcas propias, y se dedicará únicamente a distribuir para Mercadona. Más que complicado, diría que duro. Tendrás que tomar medidas muy duras, pero no complicadas.
  • c.) Los directivos que tenemos actualmente, ¿Son los más adecuados para afrontar la salida de la crisis?. Ya sabemos que hay muchas clases de directivos, que hay directivos que son muy buenos para liderar en tiempos de bonanza, pero no tan buenos en tiempos de crisis.

Llegados a este punto, la respuesta puede ser afirmativa o negativa. Como salga negativa, los directivos de la empresa tienen que salir si o si. Da lo mismo quien sea.

Como te salga positiva, siempre te queda una nueva pregunta. ¿Qué te merece más la pena, alguien que se conozca tu empresa, o alguien que llegue con aires nuevos y nuevas ideas?
Se puede hacer de una forma más sencilla. ¿Qué hechos se toman en cuenta cuando se despide a un empleado? Al final un directivo es un empleado, con más responsabilidades, con mayor poder de decisión, en la mayor parte de los casos, más preparado, y con un gran inconveniente. Las decisiones son suyas. A aquellos empleados que trabajan en la cadena, si se equivocan pueden hacer perder a la empresa un dinero considerable. El directivo si se equivoca, puede hundir la empresa.

A lo mejor algún lector piensa “Oscar, esto es muy bonito, pero seguro que cuando te toca a ti cambias de idea”

Cuando he salido de mi última empresa, con un puesto de mando intermedio, mi recomendación poco antes de salir era que de directivos en esa empresa estábamos demasiados. Estábamos un director comercial, un director general, dos responsables de administración y finanzas, un director de operaciones (además de accionista de la empresa) y dos gerentes de cuentas. Todo eso para una empresa que a duras penas llegaba a los 50 empleados después de los recortes habidos en el año 2009. Demasiada gente en dirección para tan poca gente abajo.

Otra cosa es que se realizara de la peor forma posible, pero eso es otra historia…

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